Ventas · SDR
¿Qué herramientas te van a pedir el día uno si el cargo es SDR remoto?
El aviso lista HubSpot, Apollo, Outreach, Slack y un calendario. Tú anotas las cinco. El día uno te piden abrir un contacto en cámara, dejar una nota que el closer pueda leer y mover la etapa. Si no haces esos tres clics, la terna te marca el rechazo de herramientas aunque sepas recitar el stack.
Esa es la diferencia que anota quien te entrevista. No cuántas marcas nombraste. Esta pieza es el primer día del puesto SDR: qué te piden tocar, en qué orden, y cómo dejarlo listo para que te copien.
Desde adentro
Una terna se cayó por cuatro cosas: inglés, leer un guion, no manejar las herramientas del puesto y detalle flojo. El tercero, en ese caso, era gestión de tareas, diseño simple y CRM. El logo no viaja. La universidad no viaja. Lo que viaja es el tipo de organización, el tamaño y un verbo que se puede copiar. La clínica de ventas /10 se anota aunque el aviso no diga ventas; si el cargo sí es SDR, esa nota pasa a oficio. El día uno no te piden un tutorial del software. Te piden un clic que se ve: abrir contacto, dejar nota, mover etapa.
Eso vale para SDR, para sales VA y para el setter cuando el aviso pide CRM. El perfil de desarrollo, cuando aparece en nuestra muestra, es la excepción: no armes este puesto si tu oficio es código. El reclutador escribe cuatro párrafos sobre ti. En uno de ellos cabe ese clic. Si el párrafo se llena de marcas y se queda sin verbo, el cliente no tiene qué leer.
¿Qué mira el reclutador cuando el aviso nombra cinco marcas?
Mira si puedes hacer el trabajo el mismo día, con la cuenta que te den. El aviso nombra marcas porque las copió de otro aviso o porque el closer ya vive ahí. Lo que anotan es otra cosa: si abres un contacto, si la nota tiene las cuatro líneas que el closer lee, si la etapa se mueve. Recitar diez nombres sin clic es el rechazo número tres de la terna.
La pieza sobre por qué te rechazan si no tocaste las herramientas del puesto cubre la terna en general. Esta página cubre el día uno del SDR. No reabre aquella. La terna genérica pregunta si tocaste algo. El día uno pregunta si abres esta cuenta, esta nota, esta etapa.
Cuando el aviso mezcla Apollo y HubSpot, no te están examinando de dos productos. Te están diciendo dónde vive el closer. El día uno te dan la cuenta del closer. No te dan un curso. Te dan un login y te miran la pantalla.
| Lo que sueles decir | Lo que oye el reclutador | Qué viaja al cliente |
|---|---|---|
| “I know HubSpot, Apollo and Outreach” | Lista de marcas | Hueco: no hay clic que copiar |
| “I can open a contact, leave a note, move a stage on camera” | Oficio con un verbo | Tipo de org + ese verbo |
| Cifras de llamadas que no puedes defender | Relato inflado | El campo de logros queda sucio |
Si la fila de arriba es la tuya, cambia la boca antes de la clínica. El reclutador copia lo que puede anotar sin demandar. “I know HubSpot” no entra al perfil. “Small B2B services firm — first touch, notes the closer read — I can open a contact and move a stage on camera” sí.
¿Qué te van a pedir abrir el primer día?
Tres cajas. Una de contactos (la que el aviso llama CRM). Una de secuencia o bandeja, si el equipo manda correos en bloque. Un calendario. Slack o el chat que usen. El orden no es el del aviso. El orden es el de la nota que el closer lee: primero el contacto, después la nota, después la etapa, después el horario.
El aviso puede poner las cinco marcas en una sola viñeta. Eso no es el orden de trabajo. El closer no abre Slack para calificar. Abre el contacto. Si el día uno empiezas por el chat, la pantalla se llena y la nota no sale.
Si el aviso dice Apollo y el closer vive en HubSpot, el día uno te dan HubSpot. Apollo queda para la semana, cuando alguien te pase una secuencia ya armada. No pelees el stack. Pelea el clic.
La diferencia con el appointment setter está en SDR remoto vs appointment setter: el setter confirma hora; el SDR deja al closer con un prospecto que encaja. El día uno del SDR no se trata de llenar el calendario: se trata de dejar una nota que el closer lee antes de marcar. Si mezclas las dos bocas en la misma pantalla, el reclutador no sabe qué anotar.
Cómo se ve el clic en cámara
Te piden compartir pantalla. Abren una cuenta de práctica o un sandbox. Cuatro movimientos, en este orden:
- Buscas el contacto por nombre o correo y lo abres. Si no lo encuentras, lo creas con empresa, correo y teléfono.
- Escribes la nota con cuatro líneas: quién es y por qué ahora; qué dolor mencionó; qué poder de decisión tiene; próximo paso con hora y nombre de quien asiste.
- Mueves la etapa al estado que pide el equipo (calificado, reunión agendada, o el nombre que usen).
- Dejas el horario en el calendario del closer, no en el tuyo.
Si titubeas el segundo paso, la clínica lo oye. Si recitas el guion de la marca, también. La nota es el oficio. El software es el lugar donde esa nota vive.
No hace falta un volumen de llamadas para ensayar esto. Hace falta un contacto de práctica y tres minutos de pantalla. Si no puedes hacerlo hoy, el día uno se va a notar. El rechazo de herramientas de la terna no pregunta cuántas marcas viste en un curso. Pregunta si la pantalla se mueve.
Cuando el reclutador dice “walk me through your CRM”, no pide un tour de menús. Pide esos cuatro movimientos. Si das el tour, suenas a manual. Si das el clic, suenas a oficio.
Plantilla de nota que el closer sí lee
Cópiala. Llénala con un prospecto real o de práctica. Léela en voz alta. Si suena a recitado, recórtala.
Prospect: tipo de org + tamaño (no el logo)
Why now: una frase del dolor que dijo en la llamada
Decision: quién decide y hasta dónde llega solo
Next: fecha, hora, nombre de quien asiste
Esa plantilla viaja. El nombre de la marca no. El nombre del software tampoco, salvo que puedas hacer el clic. En qué es un sales VA cuando lo miras desde lo que anotan el mismo músculo aparece con otro verbo: mover tarjetas. Aquí el verbo es calificar y entregar.
Si la nota dice “interested, follow up next week”, el closer entra a ciegas. Si dice tipo de org, dolor, decisión y hora, el closer marca. Lo que cambia entre las dos notas es lo que queda escrito, no el nombre del software.
La universidad no entra en esas cuatro líneas. El logo de tu empleo anterior tampoco. Tipo y tamaño sí: “mid-size professional services firm, about forty people” viaja. “Acme Corp” no.
Checklist del día uno (guión, no cajas)
Antes de colgar la primera llamada, o antes de terminar la clínica:
- Contacto abierto en la cuenta correcta
- Campos requeridos llenos (nombre, empresa, correo, teléfono)
- Nota de 4 líneas escrita
- Etapa movida
- Horario en el calendario del closer
Cinco líneas. Si falta una, el closer entra a ciegas. El setter usa las mismas cinco con otra nota: hora confirmada, no calificación. No mezcles las dos bocas en la misma pantalla.
Esta checklist es el artefacto que le mandas al amigo. No el artículo entero. Si el amigo puede hacer los cinco renglones en una cuenta de práctica, el día uno ya no es sorpresa.
Cuidado con el caracter de caja en el copiable: el filtro de casa lo tumba. Guión y espacio. Nada de cuadritos.
¿Y las otras marcas del aviso?
El aviso puede nombrar un secuenciador, un buscador de correos, Sales Navigator, un marcador. El día uno casi no te piden las cinco. Te piden la caja donde vive el contacto. El resto entra en la semana, cuando el closer te pasa una secuencia ya armada.
Si te preguntan “do you know Apollo?”, la respuesta que se puede anotar evita el sí largo: “I can open a contact, leave a note and move a stage; if you live in Apollo I do it there on camera.” El nombre de la marca entra después del clic, no antes.
La pieza sobre herramientas si trabajas remoto para una empresa de Estados Unidos habla del escritorio entero (chat, calendario, hoja). Esta página no. Esta página es el puesto SDR el día uno. Slack se usa para avisar que la nota ya está. No se usa para calificar. Si el día uno se te va en el chat, la etapa no se mueve.
Sales Navigator, si aparece, es búsqueda. El día uno no te piden armar una lista de doscientos. Te piden un contacto que ya está en la cuenta, o uno que tú creas con tipo de org. La lista grande llega cuando el closer te pasa el territorio. No la inventes en la clínica.
Un secuenciador (Outreach, o el que nombren) manda el mismo correo a muchos. El día uno casi nadie te pide armar la secuencia. Te piden no romper una que ya existe. Si no la has tocado, dilo y ofrece el clic del contacto. Mentir el secuenciador es el mismo rechazo de herramientas, con otra cara.
Cómo ensayar sin inventar un volumen
No hace falta un número de llamadas. Hace falta un contacto de práctica y tres minutos de pantalla. Abre una cuenta gratuita o un sandbox que te den. Crea tres contactos de mentira con tipo de org y tamaño, no con logos. En cada uno deja la plantilla de cuatro líneas. Mueve la etapa. Eso es el ensayo. Si no puedes hacerlo hoy, el día uno se va a notar.
La clínica de ventas sigue pesando. Si el cargo sí es SDR, la clínica deja de ser filtro de soltura y pasa a oficio. El clic y la clínica se oyen juntos: una boca que no recita y una pantalla que sí se mueve.
Ensayo de una semana, sin cifra de llamadas:
- Lunes. Llenas la plantilla de cuatro líneas a mano, con un prospecto de mentira.
- Martes. Abres una cuenta de práctica y creas el contacto. Tipo de org y tamaño, no logo.
- Miércoles. Escribes la nota en el CRM y la lees en voz alta. Si recitas, recortas.
- Jueves. Mueves la etapa y dejas el horario. Repites con el segundo y el tercer contacto.
- Viernes. El amigo: “qué hace esta persona el día uno” + pantalla.
Si el screening cae a mitad de semana, recorta el tercer contacto. No recortes el clic. El oficio con verbo no se negocia.
Diadema puesta. Ruido de casa medido. Eso se pregunta para el turno y se queda adentro. No es biografía. No entra al perfil. El día uno de herramientas tampoco pide tu proveedor de internet. Pide la pantalla.
Qué viaja al cliente y qué se queda
Viaja el tipo de organización y el tamaño. Viaja el verbo: qualified leads, booked meetings, notes the closer read. No viaja el logo. No viaja la universidad. No viaja la lista de cinco marcas. Si tu CV dice “HubSpot, Apollo, Outreach, Salesforce, Pipedrive”, el reclutador no tiene qué copiar. Si dice “small B2B services firm — first touch, qualification, notes the closer read — I can open a contact and move a stage on camera”, sí.
El perfil que escribe el reclutador son cuatro párrafos. En uno de ellos cabe ese verbo. Que quepa.
Lo que se queda adentro: con quién vives, mascotas, el desglose Reading/Speaking, el nombre de tus empresas. Eso se pregunta para saber si la casa aguanta el turno. No viaja. No lo pongas en la nota del CRM. La nota es oficio, no biografía.
Si vienes de un BPO bilingüe, el logo del BPO se queda en la llamada. Al cliente va el tipo: contact center, tamaño, verbo de primer contacto. El día uno no cambia por eso. El clic es el mismo.
Cómo responder en la entrevista sin recitar el stack
- Oyes la pregunta de herramientas y nombras una caja: contactos.
- Dices el clic: abrir, anotar, mover etapa.
- Ofreces la pantalla. Si no hay cuenta, describes el orden con las cuatro líneas.
- Si preguntan por una marca que no tocaste, dices el mismo clic en la que sí tocaste y que el día uno lo haces en la de ellos.
Cuatro pasos. Sin línea en blanco entre ellos. Si te piden un número de llamadas, no inventes. El mecanismo alcanza: la nota, la etapa, el closer.
Si te piden “sell me this mug” en la misma llamada, eso es la clínica, no el stack. La boca y la pantalla son dos pruebas. Una no sustituye a la otra. Quien recita el mug y no abre el contacto pierde el rechazo tres. Quien abre el contacto y recita el mug pierde la clínica. Las dos se preparan.
Cuando el inglés queda justo, conviene trabajar lectura de guion antes de la clínica. Cuando el papel está flojo, conviene armar la versión en inglés con tipo de org y el verbo, no con la lista de marcas.
Errores que se anotan el día uno
Pedir un tour de menús cuando te piden un clic. El reclutador oye manual, no oficio.
Crear el contacto sin empresa ni correo. El closer no puede marcar. La etapa se mueve y la reunión se cae.
Dejar la nota en Slack y no en el contacto. Slack se queda adentro del equipo. El closer lee el CRM. Si la nota vive en el chat, para el closer no existe.
Poner el horario en tu calendario y no en el del closer. El setter confirma hora en la agenda del otro. El SDR también deja hora, pero después de la nota. Si solo dejas hora, suenas a setter en un aviso de SDR. El reclutador ya vio esa confusión en la diferencia entre los dos puestos.
Nombrar diez marcas y no abrir ninguna. Es el rechazo tres, otra vez.
Inventar un volumen (“I did eighty calls a day”). La cantera no trae esa cifra. El reclutador no la puede defender. El campo de logros queda sucio. El mecanismo sin número alcanza.
Cuando el closer te pasa el primer prospecto real, el orden no cambia. Abres. Anotas las cuatro líneas. Mueves la etapa. Dejas la hora en su calendario. Si el prospecto no encaja, lo escribes: tipo de org, por qué no, y cierras la etapa que el equipo use para eso. No dejes el contacto abierto “por si acaso”. El closer lee lo abierto como trabajo a medias.
Si te dan un territorio el día dos, no armes una lista de doscientos nombres en la clínica del día uno. El reclutador no mide territorio. Mide si la pantalla se mueve con un contacto. El territorio llega cuando el closer confía en la nota. Esa confianza se gana con tres contactos bien dejados, no con una hoja enorme.
El chat del equipo (Slack o el que usen) sirve para avisar: “nota lista, etapa movida, hora en tu calendario”. Una línea. Si escribes la calificación en el chat, el closer no la ve. El CRM es el lugar. El chat es el aviso.
Cuando el aviso pide “CRM experience” sin nombrar marca, responde con el clic, no con una lista. “I can open a contact, leave a four-line note, move a stage on camera.” Si después preguntan HubSpot o Apollo, repites el mismo clic en esa cuenta. El oficio cabe en una frase. El catálogo no cabe en el perfil.
Si vienes de Excel y WhatsApp, dilo con tipo de org y verbo, no con vergüenza. “Small local shop — I kept the daily list of who to call — I can do the same three clicks in your CRM on camera.” El reclutador copia el verbo. No copia el nombre de WhatsApp. El día uno te dan la cuenta de ellos. Tú llevas el orden.
La diadema se pregunta para el turno. El ruido de la casa se anota como número y se queda adentro. El proveedor de internet también. Nada de eso entra a la nota del contacto. La nota es oficio. La casa es operación. Mezclarlas ensucia el perfil.
Si el closer te pide “send me the recap in email too”, el recap es las mismas cuatro líneas, pegadas. No un ensayo. Si el correo es más largo que la nota, recorta el correo. El closer lee en diagonal. Las cuatro líneas aguantan esa lectura.
Tres contactos de práctica el domingo alcanzan. El lunes, si hay clínica, ya oíste tu propia nota. Si suena a recitado, recortas el domingo, no el lunes a las siete. Si no tienes sandbox, pide la cuenta de práctica en la misma llamada y ofrece el clic ahí. Quien espera a “cuando me den acceso” llega al día uno sin haber oído su nota.
El ensayo del amigo
Mándale a alguien solo el bloque de cuatro líneas y la checklist de cinco. Pídele dos cosas: (1) “qué hace esta persona el día uno” y (2) “ábreme un contacto y déjame la nota”. Si en (1) responde con una lista de marcas, la línea no sirvió. Si responde con abrir, anotar y mover etapa, el reclutador ya tiene qué copiar. Si en (2) recita el aviso, la clínica lo va a marcar.
Ese bloque viaja solo. No necesita esta página alrededor. Es lo que le sirve hoy a alguien que aplica mañana.
Si el amigo sale de la llamada y el reclutador pudo anotar “open contact, leave note, move stage, on camera”, el puesto sirvió. Si salió hablando del aviso, no.
El cliente no va a ver el membrete. Va a ver cuatro párrafos. En uno de ellos cabe qué hacías con un contacto el día uno. Que quepa.
<!-- D18: la checklist de 3 clics (abrir contacto, nota, mover etapa) que el amigo ensaya en cámara -->
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